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martes, 22 de noviembre de 2011

" ENFRENTE DE LA CABEZA DEL TORO ESTA EL TESORO "


Los” chiquillos” de mi generación, siempre fuimos muy dados a imaginarnos las leyendas orales y hacerlas tan nuestras, que sin darnos cuenta las vivíamos, como si fuesen verdaderas realidades que nos estaban sucediendo. Con el paso de los años llevo incrustados los recuerdos dentro mi armazón y no me abandonarán si no los divulgo como se merecen.
Las Torres, las almenas y el castillo, fueron lugares especiales para nosotros, donde correteábamos, soñábamos y donde la imaginación volaba hasta lugares y momentos pasados insospechados.
Para nosotros, los moros de nuestro castillo habían estado acumulando monedas de oro, brazaletes, dagas, coronas collares, perlas durante toda la existencia que habían tenido en El Cerro San Cristóbal pero ante la presión de los cristianos, tuvieron que huir precipitadamente sin poder llevarse esos enormes tesoros que enterrados quedaron en la zona del castillo y sus alrededores.
Cuando nos reuníamos en “corrillos” hablábamos entre nosotros de todas estas cosas tan importantes que la tradición oral nos había calado hasta el alma y sabíamos, por lo que nos habían contado, que los moros habían dejado en sus tesoros guardianes mágicos que defendían sus reliquias dinerarias contra todo aquel que intentase llevarse el tesoro a su casa.
Cada vez que hablábamos de estos tesoros yo solía irme a mi casa muerto de miedo y soñaba con moros que invisible para muchos nos amenazaban con sus puñales para que no nos acercásemos a los lugares donde tenían sus almacenes de oro y joyas.
Siempre nos tuvo preocupado esa leyenda, que por cierto existe en otros muchos lugares, de que “ EN FRENTE DE LA CABEZA DEL TORO ESTABA EL TESORO” y no había una sola vez que estuviésemos en la zona del castillo que no nos diese por buscar y mirar por todas partes con la ilusión de encontrar esa cabeza del toro que nos hiciese millonarios a nosotros y toda nuestra familia.
Volviendo a la realidad del momento, os puedo asegurar que en la parte de las torres aparecían con mucha frecuencia grandes boquetes realizados con “zoletas” y “espiochas” que nada tenían que ver con la búsqueda de “aluas” para cazar y se debían a que la tradición de los tesoros en el castillo estaba arraigada no solamente en nosotros los niños, sino que profundamente estaba en las mentes de los mayores que soñaban con atesorar sus vidas y salir de las miserias de aquellos tiempos.
La leyenda de la cabeza del toro, tiene tantos años que los padres de nuestros padres y muchos antecesores más ya la conocían y por eso se fue desvirtuando y transformando. Se dice que cerca del castillo había esculpida en una roca una gran cabeza de toro y que en árabe aparecia el letrero “ EN FRENTE DE LA CABEZA DEL TORO ESTÁ EL TESORO”. Pues bien, se “recuenta y requeterrecuenta” que todo el mundo salía a cavar por los alrededores de la cabeza del toro y que un zapatero cansado de buscar y de abrir boquetes por todas partes, cogió un “porro” de hierro y destrozó la hermosa cabeza del toro……
Cuando subieron la gente del pueblo comprobaron que ya no estaba ni la cabeza del toro ni su leyenda escrita en una roca cercana y el zapatero desapareció del pueblo llevándose a toda su familia consigo……
Aún tengo heredadas monedas de oro, collares y alguna que otra daga con incrustaciones de diamantes, porque aquella leyenda nos hizo felices a muchos habitantes del pueblo y es una pena que no se recuerde con cariño algo que no da pan, pero tampoco lo quita………
Gracias por haber llegado hasta el final de la lectura y si te ha gustado házmelo saber.
Un abrazo
Currini

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